Funko POP

Funkami y los Funko POP.

Nos gustan los Funko POP. Sabemos que os gustan y que algunos estáis un poco locos por ellos. ¡Sois funáticos! Somos muy conscientes de que no sólo es un muñeco, sino más bien una expresión de aquello que os gusta. Así que nuestra misión es mimar mucho las figuras y cómo los distribuimos. ¿Cómo?

- Sólo distribuimos Funko POP licenciados y originales. Compramos directamente al fabricante y sus distribuidores oficiales. Ninguna copia, por atractiva que sea, verás en nuestra plataforma, ya que consideramos que gran parte del coleccionismo reside en el hecho de que sea original (además de por temas legales y éticos)

- Nuestro embalaje es de primera: varias vueltas de film de burbuja individual para cada pieza, luego papel kraft para uniformar y rellenar y que nada se mueva, cajas resistentes y reforzadas mediante cinta.

- ¿Coleccionas y expones con caja? Pues haz uso del Servicio Caja Colección en el que buscaremos la mejor caja que tenemos para tí.

Y no lo decimos solo nosotros, también nuestros clientes: échale un vistazo a las valoraciones auditadas por TrustedShop.

Algo más que una figura.

Hablamos de unas figuras, generalmente de unos nueve o diez centímetros aunque algunos son mucho más grandes, fabricadas en vinilo, con montaje y pintado a gran escala en un sistema semiautomatizado. Los “cabezones”, como son conocidos por muchos, destacan precisamente por su desproporcionada cabeza en relación al cuerpo. Siguen una línea creativa que bebe del chibi anime y de las primeras figuras de la empresa, los bobble-head (cabezones con muelle), cuyo éxito y autenticidad les permitió registrarlo como propiedad artística.

Lo más destacado del concepto del POP! es su equilibrio entre la homogeneidad que le otorga identidad propia, ya que todos reconocemos uno cuando lo vemos, y heterogeneidad, puesto que su sencillez permite una flexibilidad para adaptarlo a cualquier licencia creativa. Por otro lado, son relativamente rápidos de conceptualizar y fabricar, permitiendo una rápida respuesta a las nuevas licencias. Sin embargo, al tener ese aire a juguete clásico también atrae a coleccionistas que ya cuentan canas y que piden recreaciones de personajes clásicos. ¿Será este funambulismo entre la identidad propia, la flexibilidad, lo viejo y lo nuevo, la fórmula de su éxito? Es muy posible. ¡Todos somos fan de algo! Y algún Funko POP habrá de ello.

La empresa tras los Funko POP.

Como toda gran empresa estadounidense Funko se concibió en un bar. Mike Becker, el visionario tras la idea, junto con Rob Schwartz y Sean Wikilson, que pusieron su imaginación y creatividad, decidieron entrar en el mercado de los juguetes y figuras de colección. Por supuesto, siguiendo el sueño americano, los primeros pasos y jornadas de trabajo ocurrieron en un garaje, desde donde empaquetaron y enviaron su primer producto, el Bobble Head de Big Boy, en 1998

Siguieron años de mucho éxito, decenas de licencias y contratos, figuras vendidas a miles y todavía trabajando de maneras precarias y humildes. Sin embargo, el agotamiento y estrés hizo que Becker vendiese su diamante en bruto a un amigo, Brian Marotti, en 2005. El nuevo CEO trastabillaba sin tener claro el rumbo de la empresa, hasta que la Warner Bros les ofreció la licencia de DC Comics a cambio de algo rompedor. El resultado fueron las primeras figuras de la marca en la Comic Con de San Diego 2010. La empresa despegó, conquistó el mercado internacional, su fama fue tal que se han producido hasta documentales sobre su historia y su producto se ha asentado como un pilar de la cultura pop actual.

El inmenso mundo creativo Funko POP.

La magia de los Funko POP es que unen bajo un mismo concepto una cantidad increíble de licencias creativas y personajes. Desde las más actuales, como las últimas series y películas de Marvel y DC Comics, pasando por los titanes de las últimas décadas como Harry Potter, Star Wars, Stranger Things, incluyendo áreas como videojuegos, llegando a viejas glorias de los 60s y asentándose con fuerza década a década. Traen animes del lejano oriente como Dragon Ball, Naruto o One Piece. Animación occidental como Disney, Los Minions o Cómo Entrenar a tu Dragón. Y un largo etcétera. Cada día es más difícil encontrar una licencia (con cierta repercusión en la cultura pop actual) que no tenga su colección de estas figuras.